lunes, 7 de marzo de 2011

Los comerciales

Los comerciales son esa especie a parte que, por más que les dices que no quieres su producto, insisten e insisten hasta hacerse pesados, insoportables, inaguantables. Se plantan frente a tu puerta, o te llaman por teléfono y se dedican a joderte la siesta, la comida o la cena -porque sí, señores sí, siempre llaman a una de esas horas en las que levantarte del sillón te supone cagarte en todo lo cagable- y encima hacen oídos sordos a tus continuas peticiones para que te borren de sus listas.

Hace un tiempo, uno estuvo toda la santa semana llamando a las cuatro de la tarde. Normalmente respondía yo y tenía la santa paciencia de reiterarle, día tras día, que hiciera el favor de borrarme, que no iba a cambiar de compañía, que me dejara en paz de una puñetera vez. Sin embargo, aquel día la suerte dejó de sonreirle. Fue a mi madre a quien despertó. Y mi madre tiene muy mala leche recién despertada -para que os hagáis una idea, Chuck Norris huyó del país cuando se dio cuenta que había despertado a mi madre con una patada voladora-.
Lo mandó a tomar por culo y se quedó tan ancha. Pero ayyy, había dado con una especie nueva y rara: el comercialis ofendidus.
Llamó cinco veces seguidas. Sí, sí, aunque parezca increíble, ni más ni menos que cinco llamaditas sin dar ni dos segundos de sosiego. Las cuatro primeras para reiterarle a mi madre que le había faltado al respeto. Y mi madre respondía y le colgaba. A la quinta, preveyendo que mi madre esta vez pensaba decirle algo más que el consabido "vete a tomar por el culo" le cogí yo el teléfono. Le dije que me estaba hartando, que me borrara de una vez, que mi madre no iba a ponerse más y que como volviera a llamar, lo denunciaba. A pesar de que reiteró una y otra vez que no estaba autorizado para borrarme, llevan más de un mes sin llamar. Dudo que haya ganado la batalla. Solo me están dando un descanso. Supongo que para que se me pase el cabreo.

Hace bien poco llegaron a mi casa dos tipos trajeados y engominados a más no poder. El objetivo: el mismo. Dame la factura, que te mostraré lo que vas a ahorrar, preséntame al titular del producto y verás qué bien.

Con cara de póker -los tipos así, tan zalameros, que se piensan que pueden engañarme, joroban bastante mi orgullo, no sé exactamente por qué- les dije, educadamente, que los titulares no estaban -y era verdad-, que no sabía cuando iban a estar -también era verdad- pero que no iban a cambiar de compañía -otra verdad más-.

Mientras cerraba la puerta, uno de los tipos me deseó, con mucha sorna, que tuviera mucha suerte en la vida.

Me quedé con las ganas de soltarle: ¡cuida cuida, no te pille alguno el huevo con la puerta!
Pero es que, aunque no lo parezca, servidora, a veces, hasta tiene sentido común.


2 comentarios:

  1. Ay, los comerciales... Mira que yo intento pensar que, oye, los pobres de alguna manera tienen que ganarse la vida y que es muy jodido eso de vender pero es que me ponen muy difícil que me caigan bien. Lo intento pero no los soporto. Ni soporto su falsa simpatía, ni soporto que crean que me van a engañar, ni soporto que insistan, insistan, insistan... Cuando yo contesto al teléfono procuro pararlos antes de que suelten el rollo; cuando contesta mi marido siempre les gasta alguna broma, vamos, ha llegado a decir que no tenía teléfono o que se estaba muriendo y hasta ha intentado vender algo al comercial de turno. En fin, al menos él se divierte :D

    Besos

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  2. Sí, yo también pienso que son pobres currantes explotados. Pero como dices, a veces lo ponen muy difícil.

    Un amigo me dio una idea para disfrutar con estas llamaditas telefónicas: concurso de respuestas absurdas. A ver quién de los miembros de casa dice la respuesta más inverosímil.

    Yo estoy por la respuesta "los zombies dominan el país". Decir algo tipo "¿Cómo puedes andar con esas tonterías cuando los zombies están matando a la gente por las calles? No los ves, están ahi, justo en frente, devorando el cerebro de esa pobre anciada... Espera... ¿¡Tú eres uno de ellos, verdad!?

    -Y a ver si al decir "eres uno de ellos" con voz de loca emparanoiada se cagan patas abajo y me borran definitivamente :P-

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