lunes, 18 de abril de 2011

¿Será que los locos atraen a los locos?

No es la primera vez que me pasa algo así, pero no deja de chocarme. Algunas personas se pasan la vida en la calle y jamás de los jamases les pasan cosas así. Claro que, de este modo tan absurdo, siempre tengo algo que contar... Por lo que supongo que es una suerte.

Creo que ya conté, hace tiempo, que un día yendo por la calle con la cabeza metida dentro de un libro comencé a oir pitidos de coches. Cuando levanté la cabeza me vi en medio de una manifestación de enfermeras que, con el uniforme puesto llevaban un cartel tipo "pita si quieres que me suban el sueldo".

También conté la vez que salí de casa y un tipo cincuentón con look de Jesucristo Superstar trasnochado me gritó al oído "¡¡¡¡¡¡DEMONIO!!!!!!", creo que porque llevaba una camiseta del grupo "Mago de oz", pero vete tú a saber.

Las dos últimas me han pasado en el hospital, sitio que, lamentablemente, me está tocando frecuentar bastante.

Situación 1:

Estaba formalmente esperando a que llegara el ascensor de las narices a la planta baja cuando, para mi sorpresa, se abre uno a los pocos segundos. Baja petado y me quedo esperando a que salga la gente, que hay que tener cierto sentido común. En éstas, aparece una vieja que parece muy muy torpe, se planta en medio del río de gente que está saliendo y, para mi sorpresa... ¡Endereza a muletazos a diestro y siniestro! Se mete dentro, da a la planta menos uno, entro yo... Y se sale del ascensor.

 

Situación 2:

Estaba en la cafetería tomándome un cafelito con mi hermano cuando, de repente, aparece una tía a la que cuesta menos saltarla que rodearla.

"¿Sabes? Hay que comer con cuidado y como se debe, que luego te engordas y pasa lo que pasa" -Mi hermano, con una sonrisilla perpleja, le sigue la corriente asintiendo de vez en cuando. Yo también considero prudente seguirle el rollo, a ver si va a esconder algún cinturón de dinamita bajo el michelín y salimos todos volando- "Es que hay que comer con moderación. Que si te pones mucha cantidad, ¡hala! Pasa lo que pasa. Y el sobrepeso es muy malo para la salud -A saber por qué me miraba a mí cuando decía ésto, supongo que el hecho de que me haya engordado en los últimos tiempos y asome algo de barriga por encima de la cinturilla del pantalón es puuuuuuuura coincidencia-.

Feliz tras soltarnos la perorata, se fue sin despedirse.

Cada día la gente está peor de la pelota...

martes, 12 de abril de 2011

Cosas que pueden pasarte en un solo día

Que esté venga a llover, cruces corriendo un semáforo con cronómetro para no tener que esperar un minuto enterito hasta que el muñecajo verde vuelva a hacer acto de presencia y te dé un tirón en el muslo tan fuerte que, al volver a casa a las diez de la noche, subas las escaleras peor que un ochentón colocado.

Que quieras bajar a merendar a la cafetería de abajo y des con el peor ascensor de toda la historia, empiece a subir y bajar como un loco, sin ton ni son, se pare en tres pisos distintos sin abrir las puertas y, cuando ya contabas con tener que llamar a los técnicos para que te saquen de ahi, se abra en el segundo piso y se quede todo el mundo mirando con cara de pánfilo hasta que un tipo de metro ochenta se te adelante cuando estás a punto de decir "Yo me largo" y provoque una estampida tipo "Jumanji".

Que vayas a ponerte un pantalón y te des cuenta que, de tanto usarlo para llevar la bici, se te ha desgastado solo por un lado y solo se te ve un carrillo del culo -A ésto se le llama crear tendencias-.

Que cuando al fin te den vía libre para volver a tu hogar, dulce hogar, empiece a llover desde el momento en el que sales hasta el momento en el que entras por la puerta de tu casa.

Bueno, podría haberme caído una teja en la cabeza, tocarme un conductor de ambulancia borracho que me llevara a toda leche por media Zaragoza y terminar cayendo los dos, ambulancia y conductor, Puente de piedra abajo directitos al Ebro.

Sí, podría haber sido peor.

viernes, 1 de abril de 2011

Extracto del noticiario "¡Vivan las mentiras!"

Tras el acuerdo de ir a 110 por hora para ahorrar combustible, Zapaceja ha decidido ir más allá: a partir de ahora se dará ayudas a todo aquel que cambie el coche por la bicicleta. Pero no una eléctrica, no -que sino la electricidad se va a poner por las nubes y va a haber otra crisis energética- sino la de toda la vida, con sus pedales y sus marchitas.

La ayuda será de 100 euros y se aplicará a todo el que se presente en la tienda de bicicletas y firme una retirada del carné de conducir por un año, para garantizar así que no toca el coche.

Una semana después...

El plan renove ha resultado todo un éxito. La mayoría de los españoles se han lanzado como locos a por las bicicletas y a día de hoy apenas se ven coches particulares por las carreteras.
Claro que como la mayoría de la gente se ha tirado a por bicicletas marca topbike, ya que valen sesenta euros y con los cien de ayuda ganaban cuarenta, ahora el servicio de urgencias está colapsado.
A uno se le salió el manillar.Al otro se le fue volando -o rodando, mejor dicho- la rueda delantera. A un tercero le fallaron los frenos y se dejó los dientes contra un árbol...
Vamos, que no hay coches ni bicicletas en la carretera porque casi todos los usuarios están en urgencias. La media de espera ha pasado de siete horas, a cuarenta y ocho y los médicos, colapsados, amenazan con huelga general.

Pero no se puede discutir: el plan renove para bicicletas ha resultado un exitazo.