jueves, 16 de febrero de 2012

La curiosidad mató a Oscura

Por si no lo he dicho ya alguna vez, además de estar loca, de convivir con una parte psicópata, varias voces que me ordenan matar y tres perros que no son míos, soy una tía bastante curiosa. Por eso, cuando zarceando por youtube descubrí esta página, no pude resistirme a marujear un poco y ver qué se cocía.
Sí, vale, reconozco que ando a dos velas y no puedo comprar nada, pero sí que puedo alcahuetear, que eso, por ahora, no cuesta dinero -y mejor no dar ideas, que veo a *Marioneto con los dolarcillos del iva iluminados-.

La casualidad hizo que hace tiempo me convirtiera en una adoradora del té. Dejando divagaciones a parte y acortando un poco las cosas, empecé a necesitar un toque de cafeína por las mañanas, pero el café me producía unos ardores de estómago tremendos . Mi terrible curiosidad -de nuevo esa cualidad que tantos errores mortales me hace cometer- me llevó a probar el té verde y el té rojo, pero así, solos, no me hacían gracia. Los empecé a tomar con leche y me convertí en una ferviente fan del té rojo con leche. Así que ya tenéis un soborno para cuando queráis algo: un té rojo con leche y soy vuestra para casi todo -y matizo porque se os ve la cara de pervertidos desde aqui-.

Si entráis en esa página y vais al apartado de bebidas, veréis que ofrecen té de varios tipos con zumo. Té verde con zumo de manzana, té rojo con zumo de mandarina, té blanco con zumo de pera... Y fue en ese terrible instante cuando se me ocurrió la peor idea de mi vida: mezclar zumo de naranja con té rojo.

Yo no sé si las naranjas estaban ácidas de por sí o es que el té acentúa su acidez. solo sé que se me puso cara inmediata de crío chupando limones. Agggggg, qué mal rato. Pensé que moriría sentada en la taza del váter, con un rictus de dolor incrustado en mis facciones. Pero no. Todavía no sé cómo me libre de la consecuente reacción estomacal, ni cómo conseguí digerir algo de tan asqueroso sabor. El caso es que sigo viva. Debe ser mi psicópata, que hace que el refrán mala hierba nunca muere cobre significado. O que tengo más suerte que los tontos, a saber.

Pero he aprendido la lección. Niños, nunca, JAMÁS se os ocurra mezclar té rojo con zumo de naranja.  Malo. Caca. Flus, flus.

Pd: lástima que ésto no lo lea mucha gente, fijo que más idiotas curiosos como yo probaban y terminaban igual o peor que yo. Y ya se sabe, mal de muchos....

* Apodo cariñoso que le puse a nuestro querido presidente, Mariano Rajoy