martes, 11 de noviembre de 2014

La historia inventada

Normalmente, y a pesar de que es un tema que me suele cabrear mucho (en especial porque desinforman a la gente y no le cuentan toda la verdad), en el tema de la independencia catalana siempre me mantengo al margen, sencillamente porque hablar de ello es darles un bombo inmerecido.

Pero hay una cosa que me cabrea especialmente, hasta el punto de no querer hablar del tema con prácticamente nadie porque me altero demasiado.

Es el tema de la bandera cuatribarra, originaria de Aragón, que se han apropiado los catalanes como símbolo de su cultura única y exclusiva y de la que las nuevas mesadas de independentistas amamantados con los biberones de "Espanya ens roba" desconocen su origen e incluso que la "comparten" con nuestra comunidad.

El hecho de que la historia depende mucho de quién te la cuente es cierto, al igual que es cierto que se puede buscar un punto intermedio. Pero que lleguen y se inventen las cosas hasta el punto de decir "Corona Catalo-Aragonesa" o que la bandera tiene su origen en Ramón Berenguer hay un buen trecho.

No voy a entrar a explicar los orígenes (el que quiera saberlos, que se busque la vida como hice yo, intentando buscar entre la gran masa de invenciones patrióticas las informaciones más objetivas) pero, desde luego, en Aragón deberíamos levantarnos y empezar a reclamar nuestros símbolos, nuestra historia y, sobretodo, nuestro futuro.

Porque ya vale de dejarnos pisar y callarnos. Porque también tenemos voz.

viernes, 18 de abril de 2014

En abril...

Y si este post fuera lógico, esto terminaría con: aguas mil. Pero no. En realidad debería haber sido "estudios mil", que es con lo que ando, pero tampoco ha podido ser. Me explico:

Cuando llegó el primer fin de semana de esta semana santa yo pensé: ¡qué guai, voy a poder adelantar un huevo lo que estoy estudiando y cazaré a mis compañeros!

Y entonces, de repente, el domingo, me empecé a sentir mal. Muy mal. Y descubrí que tenía fiebre. Y me tomé un ibuprofeno y me pasé el día dormitando cual marmota.

Cuando me levanté el lunes me noté síntomas típicos de un catarro: la cabeza cargada, la nariz un poco así y algo de tos. Así que seguí con el ibuprofeno y pasé del tema. Y el lunes por la noche me empecé a mosquear porque el ibuprofeno no parecía surtir efecto en mi cuerpecito serrano: seguía abonada a la fiebre y no parecía querer irse.

El martes continué exactamente igual y por la noche busqué una farmacia de guardía, que me dio paracetamol, órdenes para tomarlo junto con el ibuprofeno sin morir por sobredosis y la orden de ir al médico si la cosa no mejoraba.

Y como el miércoles seguía igual, me tuve que ir a mi médica que, afortunadamente, es muy maja y me cogió sin hora. Diagnóstico de esa mañana: gripe. En abril. Pero no obstante me iban a hacer una radiografía de urgencia ese mismo día por si acaso y por la tarde me diría si era definitivo o no.
Así que me fui corriendo al especialista, me hice la radiografía, y por la tarde volví a mi super-médica, que ese día, por fortuna, tenía guardia. Así que entre, toda feliz, pensando que me dejaría conforme estaba, y me llevé la sorpresa padre cuando llega, abre la radiografía y me suelta que tengo principio de neumonía.

Así que parece que soy una de las pocas personas con el ímpetu suficiente para pillarse una neumonía en abril, con todo el calor que está haciendo.

Y aqui sigo, con un montón de medicación, antibióticos incluídos, sin llegar a discenir todavía si soy ser humano o marmota.

Pero sigo viva, que es lo importante.

Y espero poder seguir dando por el culo, como suelo hacer habitualmente, la semana que viene.

Solo espero que vosotros hayáis pasado mejor semana santa, porque creo que la mía va a ir para la lista de olvidar.

martes, 28 de enero de 2014

Resumiendo

Tan inquieta (y descentrada) como siempre, vuelvo a manejar cuarenta cosas a la vez, empezando por estudios y terminando por proyectos personales.

El problema es que, cuando estudias muchas horas seguidas, llega un punto que se te va por completo la cabeza y llegas a un mundo de fantasía donde las cosas son hipermegasuperdivertidas, así, todo seguido y sin ahogarte.

Y es que, mi libro de historia es exactamente así, hipermegadivertido, porque a la pregunta "El proceso de la romanización en Hispania y su legado" mi libro (de bachillerato, para que no penséis que es de los que se usan en primaria o en la ESO) decide que no le debemos nada a Roma y no nombra el latín, los diversos monumentos (murallas, teatros, puentes, acueductos, el sistema de alcantarillado...) o la imposición del catolicismo como religión monoteísta, única y común a todo el territorio,

Así que, como no me podía creer lo que estaba viendo (y estaba algo aburrida, todo hay que decirlo) decidí hacer un resumen de todo lo que pude sacar en claro de mi libro.

¿El resultado?

Los Cartagineses se quieren expandir y le echan un pulso a Roma invadiendo Hispania. Una vez en Hispania, se supone que rompen el tratado del Ebro y Roma les declara la guerra. Guerras púnicas. Invasión de Roma a las costas de Hispania para cortarle las alas a Anibal, que está todo feliz atacando el imperio romano. Cae Anibal. Roma conquista Hispania de las costas hacia el interior, se pega varios siglos dándose tortazos con los nativos que residían aqui y que se resistían a su conquista. Los conquistan. Los esclavizan. Empiezan a no tener guerras en las que luchar. Sin guerras no hay conquistas. Sin conquistas no hay esclavos. Se les va la economía al garete, empiezan a atacarles de distintos sitios, llegan los Visigodos en el siglo V y Roma se va a la mierda.

¿Me aprobarán si pongo esto en el examen y llevo el libro para demostrarlo? Espero que sí...