jueves, 11 de junio de 2015

Casi casi...

Un poco más y me pego un año con el blog de secano. En realidad es que no tengo nada que contar. Nada reseñable. No escribo desde hace meses. A días tengo ganas, pero normalmente gana la desidia. Reconozcamos que siempre he sido, en boca de mis profes de instituto, "inteligente pero vaga".

También tengo una serie de problemas emocionales irresolutos, necesito aprender a autocontrolar ciertas emociones y a adquirir la tan nombrada y loada "inteligencia emocional", cosa que, me parece, no tengo.

También influye el hecho de que actualmente tengo perro. Un perro que iba a ser pequeño y ahora pesa 30 kilos. Que iba a ser para mi padre y ahora es mío. Que esperaba me pidiera deporte para "auto-obligarme" a ponerme un poco en forma y que ha salido hiperactivo. Puede que algún día hable más en profundidad de ella (porque es hembra). O puede que, como suele pasar, gane mi vagancia absoluta.

Podría entonar un bonito mea culpa, poner aqui un millón de disculpas por prácticamente abandonar el blog, pero realmente no tengo excusas ni disculpas. Simplemente no me apetecía. Sigue sin apetecerme mucho, lo cual no significa que de aqui a una semana siga sin apetecerme. Tampoco soy una tía especialmente constante en la mayoría de los sectores de mi vida.

Y poco más que añadir. Al menos por el momento. Un breve saludo, un corto rayo de luz en medio de la oscuridad de este sitio, un "sigo viva", por lo menos. Supongo que lo debía.

Sin nada más que añadir me despido hasta próximo post. Quien sabe. Puede que sea dentro de una semana. O tal vez dentro de un año. Pero, ¡qué coño! La intriga también es divertida.

2 comentarios:

  1. No, claro que no tienes porqué pedir disculpas a nadie, estaría bueno, si detectas lo que cuentas y ves que la vagancia compulsiva te hace daño, pues tu verás si atacas el "problema" y si no, pues p´alante.
    A mi me jode que no escribas porque me gusta como lo haces, pero por encima de todo mi respeto a tu soberanía sobre tu persona :)
    Besos y salud...

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    1. Puf, en tu boca lo de "no pedir disculpas" suena un poco borde. En realidad es que no tengo forma de disculparme, porque no hay nada más que problemas personales y vagancia.

      El daño a mí misma es algo habitual. Creo que tengo un malsano placer en ponerme la zancadilla yo solita y es algo que tengo que intentar solucionar.

      Siento jorobar a los pocos que os habéis enganchado a mi escritura. Sigo escribiendo, pero poco. No quiero colgar nada sin terminar porque me conozco. Pero supongo que ire colgando lo que termine, aunque no satisfaga a mi crítica interior.

      Un saludo, Genín. Cuidate.

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